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Ciclo reproductivo de los pájaros se ve afectado por la luz y la contaminación en Bogotá

 

El canto de las aves tiende a adelantarse debido a los factores antropogénicos.

copetón

El Copetón se caracteriza por su canto mañanero. Créditos: Jorge San Pedro

Un estudio publicado por el periódico científico Royal Society Open Science reveló que el Copetón ( Zoonatrichia Capenensis) madruga por el ruido y la luz artificial.

La investigación, realizada por Adriana Dorado, Manuel Rodríguez y Henry Brumm, se llevó a cabo durante dos sesiones: la primera entre mayo y junio del 2015 y la segunda entre noviembre y diciembre del mismo año. Se seleccionaron estas fechas, porque en estos meses es la temporada de lluvias y las aves son más visibles en la capital del país.

La urbanización es considerada una de las causas mayores de la polución, incluyendo la contaminación química y la interferencia entre el sonido y la luz artificial, además es la que afecta el comportamiento y la salud de los pájaros.

Los investigadores se dirigieron a 33 sitios de parques y zonas verdes rodeadas por edificios, para saber en qué lugares el ave empezaba a silbar más temprano. Se encontró que las horas en que más reproducen sus sonidos es 40 minutos antes de que salga el sol es decir entre las 6:00 a.m. – 8:00 a.m. Los niveles de ruido fueron tomados con el Nivel de Presión de Sonido durante el tiempo establecido.

Según el Grupo de Sostenibilidad Urbana de la Universidad de los Andes, los niveles promedio de la ciudad superan los 70 decibeles, límite máximo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Las aves son susceptibles al ruido y a la luz por cuanto les permite conseguir su pareja y asegurar su territorio. Casi todas las ciudades tienen a su alrededor iluminación artificial y altos niveles de ruido debido a que transitan muchos vehículos por la zona. De acuerdo con Adriana Dorado, miembro de la Fundación Chimbilako, el canto es escuchado en las noches en la ciudad porque creen que la luz artificial es luz natural.

El biólogo Enrique Zerpa de la Universidad Nacional, destaca que en los Copetones acortan el número de sílabas que usan, similar a la de una persona que en lugar de decir carro dijeran ca. Además, agregó el experto, que si la hembra no entiende lo que dice el macho esta se abstiene a copular.

Sin embargo, los pájaros adaptan su sonido de acuerdo al entorno en que ellos se encuentren es decir en las ciudades realizan el canto antes de que el ruido del tráfico no las deje escuchar el sonido de otros pájaros. Esto a largo plazo puede llegar a afectarlos perdiendo la capacidad de conocer su propio silbido.

El ciclo de los pájaros esta caracterizado por la incubación en donde estos cuidan y protegen su especie hasta que esta desarrolle plumas para volar y pueden defenderse por sí mismo. Según Oswaldo Cortés Subdirector de Investigaciones de la Fundación Proaves, el Copetón debe tener cuidado con la Mirla ( Turdus Fuscaster) un ave extremadamente territorial que habita en los Andes, se caracteriza por alimentarse de frutos, insectos y polluelos, destruyendo los nidos de dichas aves.

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